Se nos fue el año, otro más, ni bueno, ni malo, ni todo lo contrario, simplemente uno más. Pero con los años te das cuenta que ninguno es igual, cada ciclo de tu vida es diferente, pasan cosas inesperadas, alguna buenas, otras no tan buenas, también malas por que no, la vida es así. Pero lo que esta claro es que hay que ponerse siempre el traje de supervivencia e intentar pasarlo lo mejor que podamos, por un motivo muy claro; mañana no sabemos que nos va a pasar y lo que nos espera.
Los maratonianos sabemos que cada día es como una zancada mas en una carrera, cada dificultad que nos viene, la intentamos vencer, sin pararnos a lamentarnos en por que me pasa a mi, que he hecho mal, como decía antes tiramos hacia delante y sabemos que la meta es lo importante y que cuando lleguemos a la meta, empezaremos a pensar en la siguiente carrera. Por que si hay algo que se parece el correr a la propia vida es, lo que dejas detrás; recuerdos, sufrimientos y alegría. De hay mi frase después de los entrenamientos, que pena que esto se acabe.
Yo soy de las personas que disfrutan mas preparando las cosas que luego realizándolas. Cada viaje que hago, los días que paso planificándolo no los cambio por nada, disfruto como un enano. Pues cuando preparo un maratón me pasa lo mismo, cada jornada de entrenamiento, cada serie, cada rodaje largo, lo vivo con tanta intensidad que llegado el día de la carrera, solo pienso, _ahora a saborear esto que ya se acaba_.
Este año para no ser diferente que los otros, lo terminamos corriendo la San Silvestre de Móstoles, que no se porque ostias la ponen ese nombre, joder si la corremos el día de los Santos Inocentes. Claro que no veo yo el cartel de la carrera haciendo referencia a este último santo, seguramente no la correría nadie, ¿o si?
Allí nos presentamos la plana mayor de los Fondistas, capitaneados por El Bigote y haciéndonos una foto antes de la carrera, con la ilusión de salir en el periódico deportivo local.
Durante esas dos vueltas y media que dura la carrera, hubo de todo. Desde los que la corrieron con ánimo festivo, hasta los que lo hicieron con espíritu competitivo. No hay que olvidar que corremos en casa, nos ve gente que nos conoce y que al lado tenemos al compañero que entrenamos todo el año con el y que la ocasión la pintan calva para darle un repaso. Claro esta, siempre desde el buen hacer deportivo ¿o no?
Se nos fue un año donde hay dos circunstancias que me gustaría resaltar.
La primera es, las nuevas incorporaciones que se han unido a este grupo de maratonianos, savia nueva que no ha hecho otra cosa que enriquecerlo de optimismo e ilusión. Y la segunda es la vuelta de los lesionados y los que parecía que ya estaban retirados de la causa.
A parte de todo esto, pues este año que se ha ido, empezamos en el último tramo del mismo otra preparación más de cara a conquistar la capital Hispalense.
No se si llegaran todos los que han empezado, bueno uno se descarto antes de tiempo, pero espero que todos los demás lleguen y cumplan sus objetivos, aunque el más importante lo habrán realizado antes de correrla. Solo tienen que dejar que el grupo sea lo más importante y pasar un par de días inolvidables.
Claro esta, para que todo eso llegue todavía tienen que pasar estas próximas 7 semanas, que anticipo que no son blandas.
…..Dicen que cuando llega el fin de un ciclo o cuando llegas al final de una meta, por detrás dejas un camino lleno de trabajo…..
Mucha suerte, ¡ah! y salud.
Joselito
No hay comentarios:
Publicar un comentario